Receta para un bautizo o una boda
Necesito que emplee su memoria y se sitúe en aquellas bodas, comuniones o bautizos, a las que tuvo que acudir cuando era pequeño.
Todos han termiando de comer y sus padres se dedican a hablar durante la sobremesa con los invitados que se encuentran en la mesa. Usted está deseando salir al patio para jugar con sus amigos, primos o el típico 'tío molón' que todos tenemos.
Sin embargo, sus padres le obligan a permanecer sentado en la silla. ¿Se han situado? pues comenzamos
¿Qué hacer en estos casos?
Desde su butaca divisará el cafe de su padre con cara de aburrido y se percatará de que ha dejado un 'culín' en el vaso. Lo cogera con su mano derecha y lo zarandeará de forma desganada.
A renglón seguido cogerá un azucarillo y lo vertirá dentro dela taza.
A su mano derecha, el destino le habrá colocado un salero. Siempre hay un salero. Usted procederá a sazonar el cafe.
Para entonces, su padré se habrá dado cuenta de su acción y le reprenderá con cara de muy pocos amigos, como si no pudiera mantener una conversación agradable con su interlocutor por su culpa. Como si sus actos estuvieran perturbando su charla animada.
En ese momento usted posará el salero de muy mala gana en la mesa y se sentirá desconsolado porque su figura paterna le haya prohibido seguir con su divertimento.
En ese momento, usted alzará la vista y divisará un palillero. En el momento que realice el contacto visual se verá obligado a bajar la mirada hacia la mesa, como si le hubieran cegado. Tras unos segundos de incertidumbre, mirará el palillero con desconfianza y un debate moral le apoderará: Seguir con el 'experimento' o seguir las indicaciones de nuestro padre, he aquí la cuestión.
Este momento marcará el fin de sus días, de su acción dependerá que se convierta en un niño pelota y repelente de urbanización, o en un niño normal de barrio. Porque muy pocos sabemos que esta condición de pijo o niño de barrio depende de este momento. Todos nos hacen pensar que es el dinero o las posesiones de nuestros padres, las que nos convierten en uno u otro tipo de niño,pero no, están equivocados.
El camino se bifurca y usted debe elegir.

Si decide hacer caso al diablo que aparecerá en su hombro izquierso, estará condenado a ser un chico de barrio durante el resto de sus días. Utilizará chandal una vez pasada la veintena, pasará épocas donde lucirá peinados de los que se arrepentirá con el paso de los años, cogerá prestado a hurtadillas las películas porno de su padre durante la adolescencia y conducirá un coche de segunda mano hasta que se puesa comprar uno con SU PROPIO sueldo.
Hay una extraña regla indescifrable para el conocimiento humano que nos impide introducir el palillo entero. Usted no podrá controlar el impulso de romperlo en pequeñas porciones e ir echándolas una a una.
Inmerso totalmente en su tarea, perderá la noción del tiempo y todas sus esfuerzos se centrarán en encontrar todo aquello susceptible de poder echarse al cafe.
Patatas fritas que han sobrado del segundo plato, migas de pan y el propio papel del azucarillo empleado durante la primera toma de contacto con su 'yo interior', pasarán a formar parte de la "receta de la vida".
Una vez terminado, como se encuentra en una boda, comunión o bautizo, 'fumará' de forma figurada uno de los innumerables puros que se encontrarán a su alcance, para celebrar su nueva condición social.
ME ENCANTA QUE LOS PLANES SALGAN BIEN
INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS:
- 1culín de café
- 1 azucarillo
- 0´7 miligramos de sal
- 1 palillo entero
- 1 patata frita fría (preferiblemente una de esas tan fritas que han adquirido un característico color marrón que hace que siempre se queden en el plato)
- 1/2 miga de pan
Se revuelve con la cucharilla del cafe lentamente hasta que nos dejen salir a jugar al patio.
Muchas gracias por su atención, si alguno de ustedes ha pasado por esto le ruego me deje un comentario en el blog, para que no me empiece a preocupar por mi estado mental. Gracias
